En esta entrega he mejorado el anterior panel realizando sobré él actuaciones que se hicieron en clase. He reducido la cantidad de texto y lo he hecho más sintético, pues antes tenía demasiado texto y muy monótono. He organizado mejor el papel, introduciendo líneas que separan las distintas fases del trabajo. He mejorado también las fotografías y además les he quitado el fondo. Las imágenes no están en blanco y negro, una de las cosas que se dijeron en clase, pero es porque pensé que al perder el color se entendería peor la idea que quería trasmitir con las escayolas que realicé con piezas de LEGO. Además, he introducido un apartado de proceso y uno para la información previa sobre los viajes de agua.
Primeras Pruebas Cianotipia
Para el primer trabajo con este proceso, decidí imprimir algunas fotos de mis últimas piezas de escayola, ya que pensaba que éstas tenían las formas y texturas más interesantes que podría plasmar en mis dibujos.
La idea fue la de usar estas fotografías para realizar una serie de dibujos sobre acetato, para después colocarlos sobre los papales impregnados con la mezcla química fotosensible al sol, y así tenerlos «copiados» mediante la cianotipia. Al hacerlo de este modo, los dibujos me darían una mayor libertad de actuación que si lo hiciera con fotografías impresas directamente sobre el acetato. Además, traté de realizar algunas composiciones más interesantes, mediante la superposición de unos dibujos a otros.
En las siguientes imágenes podemos observar el proceso que debe seguirse. En la primera de ellas se ve cómo se coloca un acetato con el dibujo que queremos obtener en el cianotipo sobre la hoja impregnada de compuesto químico y se deja al sol. En la segunda imagen vemos cómo, pasados unos 5 minutos, se debe introducir la hoja en agua, para quitar las propiedades fotosensibles al compuesto y que la imagen quede fijada, pudiendo observarse en la tercera foto el último paso, el cual es dejar secar la hoja sobre una superficie plana.
Estos son los resultados
Cianotipia
La cianotipia es un proceso fotográfico mocromo, mediante el cual se obtienen copias negativas de un original de color azul Prusia. Este proceso fue inventado en 1842 por el inglés sir John Herschel, aunque la primera que lo utilizó fue Anna Atkins.

Este proceso fue utilizado durante años para la obtención de copias de planos de arquitectura.

Este proceso se basa en la mezcla de dos compuestos químicos: Citrato de amonio y hierro (III) (un 20%) y Ferricianuro de potasio (un 8%). De la mezcla de estos compuestos con agua se obtiene una solución acuosa que más tarde se aplica sobre una superficie, generalmente papel, y se deja secar en la oscuridad. Esta solución es fotosensible, lo que significa que reacciona ante la luz, en este caso la ultravioleta, así que una vez seco, el papel se expone a la luz del sol y adquiere este característico color cian. Por ello, la técnica se basa en tener sobre un acetato una fotografía impresa o un dibujo, para colocarlo encima del papel con la solución fotosensible y obtener su negativo. Esta técnica da lugar a un gran número de variaciones, como la superposición de imágenes o dibujos, la obtención de texturas en el cianotipo…
Con la evolución de la tecnología, ahora es posible adquirir hojas que ya traen la mezcla de dichos compuestos, lista para usarse. Sin embargo, este método es da menos libertad, ya que de la otra forma puedes variar los porcentajes en la mezcla química con el objetivo de obtener distintos resultados.
Eileen Gray

Eileen gray fue una diseñadora y arquitecta irlandesa que ha pasado desapercibida para la gran mayoría del público pese a ser una de las más importantes diseñadoras europeas del siglo XX. Estas son las notas que tomé sobre su documental:
Se puede ver que las ideas que más se repetían en referencia a Eileen eran la de movimiento y velocidad, no sólo en el sentido físico, sino también en el artístico, ya que esta diseñadora entendía el arte como un continuo viaje hacia delante, nunca mirando atrás, siempre cuestionando lo anterior y creando nuevos conceptos y formas. Sin embargo sí podemos observar a lo largo de su obra cómo aspectos de su pasado tuvieron influencia en sus creaciones. Un ejemplo es cómo su pasado trabajando en biombos de madera lacada le ayudaron a la hora de crear las ventanas «plegables» que introdujo en su vivienda E 1027.

Es precisamente en esta obra en la que debemos detenernos y explicar su historia. Eileen nunca había construido nada, pese a que siempre le había atraído mucho la arquitectura. Así, se decidió a construir su primera vivienda, la E 1027, una villa a orillas del Mediterráneo para ella y su amante. Esta villa tiene rasgos propios de la arquitectura moderna, pero en muchos otros de diferencia enormemente del estilo arquitectónico del momento. Más tarde, Eileen y su pareja se separaron, y la villa quedó en manos de él. Así, un día Le Corbusier, el maestro de la arquitectura moderna, visitó la villa, y quedó maravillado. De hecho, le gustó tanto que llegó a comprarla y vivir allí sus últimos años. Pero lo importante es cómo Le Corbusier, cuando aún no era su vivienda, y tampoco había pedido permiso a Eileen, pintó una serie de murales en las paredes de la casa, antes diseñadas en su totalidad por la irlandesa, queriendo así dejar su huella en esta casa que tanto le había gustado. Entonces la duda que se plantea es si los murales de Le Corbusier deberían dejarse en las paredes de dicha vivienda, ya que se pintaron sin permiso de la creadora.
Por otro lado, hablamos también de la idea del contexto en una obra arquitectónica. Este consta de dos partes: exterior e interior. Dentro del contexto exterior de una obra, podemos encontrar tanto el contexto físico (entorno, vistas, altitud…) como el contexto histórico y las influencias del propio artista. Por su parte, el contexto interior se basa más en la búsqueda por parte del arquitecto de una determinada atmósfera en sus espacios. Para llegar a esto, una de las vías, con la que Eileen trabajó mucho en sus obras, es el tratamiento de la luz. Ella introdujo muchas innovaciones en su arquitectura referidas a la luz, como los grandes ventanales típicos del norte de Europa en viviendas situadas a las orillas del Mediterráneo, la graduación de la luz mediante lamas metálicas o la apertura de un ojo de buey justo encima de la cama.
Panel (borrador)


Las mejoras que tengo que introducir en el panel:

Trabajo Semana 3
Esta semana teníamos la tarea de arreglar y/o trabajar en nuestras piezas anteriores y además, crear una nueva pieza.
En lo referente a la primera tarea, tan sólo tuve que arreglar una de las primeras escayolas con piezas de LEGO, pues se había partido por la mitad al desencofrarla. Para arreglarla, uní las dos piezas con vendas de escayola.
En cuanto a la nueva pieza, traté de seguir la línea de actuación que había llevado a cabo previamente, aunque esta vez usé vendas de escayola. La idea era seguir interesándome por superficies curvas, en las que se aprecie el dinamismo del movimiento del agua. Con ese fin, usé las vendas para recubrir dos cilindros de igual medida, quedando unidos en el proceso. Más tarde corté la escayola para poder sacar los objetos y darle una nueva forma a la pieza.
Trabajo Semana 2
El trabajo de esta semana se basaba en seguir mejorando nuestras piezas de escayola, y además estudiar nuevas formas de usarla mediante la creación de dos objetos de 30×30.
Para la nueva pieza de escayola seguí trabajando con piezas de LEGO como la anterior semana, pero esta vez realicé una pieza del doble de tamaño. Además coloqué las piezas de forma que una cara estuviese plagada de formas y colores, mientras que la otra fuese mucho más plana y sin color, tan sólo sobresaliendo por dicha cara piezas de color blanco o negro. Le presté mucha atención a las piezas que se pueden ver por las caras laterales, ya que le dan a la escayola un carácter más volumétrico, dejando de ser únicamente dos caras enfrentadas.
Para los otros dos objetos no podía usar la misma forma de trabajar la escayola que había usado hasta ahora, crear una pasta más bien líquida y vertirla en un encofrado, ya que quería que adquiriese una forma más dinámica, no cúbica. Por ello, mezclé una mayor cantidad de escayola con el agua, para que quedase más sólida y pudiese agarrarse a los objetos que usase. Para dichos objetos, se me ocurrió usar dos formas de poliespan, pues es un material fácil de despegar de la escayola.
En este primer objeto usé un cono, al que «pegué» escayola por la parte baja, tratando de crear un objeto que diese la impresión de que surge del suelo.
Para el segundo objeto usé tres esferas unidas mediante palos de madera. A estas bolas les apliqué escayola en la parte superior, dejando que escurriese en algunas partes como el hueco intermedio entre las tres, para crear un objeto en el que se observasen mejor aún esas formas esfericas.
Trabajo en clase semana 2
Esta semana procedimos a presentar en clase los objetos de escayola en los que habíamos trabajado durante la semana. De estas presentaciones sacamos una serie de conclusiones sobre las que seguir trabajando en el trabajo de la semana. En mi caso estas conclusiones fueron la de darme cuenta de que las piezas de escayola no tienen sólo una cara, y que se pueden trabajar las demás para dar una sensación de estructura escondida a lo largo de la escayola. Además, investigamos y más tarde trabajamos en tres temas distintos: armar escayola, papel mache y los moldes.
Fotos escayolas

Trabajo de semana 1
El trabajo fue realizar una serie de escayolas siguiendo los caminos que habíamos encontrado durante el trabajo del viernes. A mí, las ideas que más me interesaron de las que surgieron en dicha sesión fueron la de movilidad, objetos perdidos en la escayola y jugar con las texturas. Así, tratando de unir estas ideas, se me ocurrieron dos vías de actuación.

Las ideas de movilidad y objetos perdidos las traté de unir en la forma de tornillos enroscados en la propia escayola, que pudieran sacarse y meterse según el momento, y que además pudieran incluso quitarse, dejando un hueco que favorecería a la porosidad.

El segundo camino que tomé, uniendo las ideas de jugar con las texturas y con los objetos perdidos en la escayola, fue usar piezas de LEGO. Me interesaba cómo iba a plasmarse la textura tan típica de estas piezas en la escayola, pues ya habíamos experimentado el viernes en clase que esta se adapta muy bien a las texturas sobre las que se vierte. Además tuve la duda de dejar o no las piezas de LEGO en la escayola, pues si las quitaba la importancia la tendrían los huecos. Así, decidí hacer dos objetos, en uno retirar las piezas y en el otro no. El objeto en el que no las quité resultó ser mas interesante, pues las piezas le daban un toque de color a la escayola, y como no cubrí del todo las piezas, algunas sobresalían por la parte superior, dando lugar a una composición en la que un lado estaba lleno de texturas y color, y el otro tan sólo tenía puntos concretos en los que se acababa con la monotonía de la escayola, siendo esta idea de estructuras escondidas de las que vemos sólo una porción la que más me llamó la atención.












































