La cianotipia es un proceso fotográfico mocromo, mediante el cual se obtienen copias negativas de un original de color azul Prusia. Este proceso fue inventado en 1842 por el inglés sir John Herschel, aunque la primera que lo utilizó fue Anna Atkins.

Este proceso fue utilizado durante años para la obtención de copias de planos de arquitectura.

Este proceso se basa en la mezcla de dos compuestos químicos: Citrato de amonio y hierro (III) (un 20%) y Ferricianuro de potasio (un 8%). De la mezcla de estos compuestos con agua se obtiene una solución acuosa que más tarde se aplica sobre una superficie, generalmente papel, y se deja secar en la oscuridad. Esta solución es fotosensible, lo que significa que reacciona ante la luz, en este caso la ultravioleta, así que una vez seco, el papel se expone a la luz del sol y adquiere este característico color cian. Por ello, la técnica se basa en tener sobre un acetato una fotografía impresa o un dibujo, para colocarlo encima del papel con la solución fotosensible y obtener su negativo. Esta técnica da lugar a un gran número de variaciones, como la superposición de imágenes o dibujos, la obtención de texturas en el cianotipo…
Con la evolución de la tecnología, ahora es posible adquirir hojas que ya traen la mezcla de dichos compuestos, lista para usarse. Sin embargo, este método es da menos libertad, ya que de la otra forma puedes variar los porcentajes en la mezcla química con el objetivo de obtener distintos resultados.